Por / 7th mayo, 2018 / La Piñorra, Turismo, Vinuesa / Off

Si os paráis a observar cualquier paisaje en el lugar donde estáis, podréis ver que la lluvia y la nieve de este invierno, han servido para que el campo y la naturaleza en sí misma, se vistan de verde y colores vivos (que por desgracia el pasado año no vimos). Otra ventaja de este invierno infinito, han sido las innumerables nieves, que acumuladas en los picos de las montañas, están provocando durante estos meses de primavera, deshielos llenos de belleza y abundancia por la gran cantidad de agua acumulada.

Los paisajes del deshielo

De la sequía al deshielo

Cuando el pasado año la sequía sacudió todo el país, nadie se hubiera creído que por el contrario esta primavera se produciría un deshielo histórico, con un comienzo de la primavera más lluviosa de los últimos doce años.

Ríos como el Duero repletos de agua, cumbres como la del Urbión rebosantes de nieve, cataratas como la Fuentona con más caudal que nunca y cascadas como la Toba hinchadas como jamás se habían visto. Lugares únicos y excepcionales que gracias el deshielo han aumentado su belleza, si cabe.

Este momento, es el mejor para visitar estos lugares y poder ser testigos de la majestuosidad del agua.

La cascada de la Toba, se sitúa en Fuentetoba y posee más de 20 metros de altura. Se encuentra a poco más de 22 kms desde Vinuesa. Los geólogos dicen que el manantial de Fuente de la Toba es un acuífero que nace de las calizas que coronan el Pico Frentes originando esta espectacular cascada que da origen al río Golmayo.

Por otro lado, la cascada a pocos metros de la conocida Fuentona en Soria, es un salto de agua natural que parte desde lo más alto de la pared rocosa para desembocar en la Fuentona. No siempre es visible, pero gracias a este deshielo se ha hecho más que evidente y este mes, seguro que podrás disfrutar de ella.