Por / 15th enero, 2018 / Senderismo / Off

El ciclismo es un deporte de mucho tirón en España, por eso os ofrecemos una ruta para practicar este deporte en un paraje idílico como es el GR-86 del Sendero Ibérico.

Este recorrido nos permite salir de Vinuesa y terminar la etapa en Covaleda atravesando un total de 21,6 km de la provincia de Soria durante un tiempo aproximado de 6:20 horas.

¿Cómo es la ruta del GR-86 Sendero Ibérico?

La ruta se inicia en el pueblo de Vinuesa, concretamente en la Ermita de la Soledad desde donde partimos por la Cañada Galiana en dirección a la Ermita de San Mateo, al otro lado del puente. Siguiendo este camino, dejando a la izquierda la ermita, atravesamos un bonito de paraje rodeado de pinos, que nos conduce a la senda en el margen del río, en dirección a Molinos de Duero. Según nos acercamos al pueblo, se hace patente una calzada romana, encajonándose en el Valle del Duero, hasta alcanzar Molinos.

Debemos continuar el camino hasta casi alcanzar la villa de Salduero, donde antes de entrar, nos debemos desviar por el cementerio, por un camino en zig-zag, que entre pinos, nos lleva hasta la Ermita de Santa Ana. El sendero prosigue hasta el Pico del Águila, donde podemos apreciar un balcón natural precioso.

GR86 Vinuesa-Covaleda
Recorrido GR86 Vinuesa – Covaleda (Guia de Soria)

Si reanudamos la marcha, y descendiendo aproximadamente un kilómetro, deberemos volver a realizar una clara ascensión, que mediante un giro de noventa grados nos permite subir por la ladera de la Sierra de Umbría. Debemos seguir la senda, ya que no hay otro camino, y nos conduce a través de un pinar al ascenso de la Piedra Andadera.

Una vez pasado este punto, comienza la parte más fácil de la ruta, ya que la senda se aclara y es un tramo descendiente. Debemos continuar el camino, por la única ruta disponible, de tal forma que pasemos una zona corta, con muchas rocas, conocida como “Juego de Pelota“.

En este momento, el sendero cambia de sentido dirigiéndose a la derecha en busca de la pista forestal. Tras tres kilómetros de descenso, llegamos a un desvío que nos permite cruzar el Duero por el puente de “la Arenilla“. De esta forma alcanzamos nuestra meta, el pueblo de Covaleda, en el que nos adentramos hasta el centro del mismo para alcanzar la Ermita de San Cristóbal.